El Mobile más vacío de la historia: porque celebrarlo era salvarlo

La cancelación del 2020 implicó que no podía enfrentar otro año sin ingresos. Pero su insistencia no ha sido suficiente para movilizar ni a las marcas ni al público.

John Hoffman, el director de la GSMA se obsesionó con la idea de hacer algo que nadie se ha atrevido desde que el coronavirus se instaló en el imaginario social: un congreso internacional presencial. Han pasado cuatro meses desde que saltó la primera alerta de que los planes de Hoffmann de un Mobile “híbrido” no convencían a las diferentes multinacionales, que con su asistencia legitimaban a un evento que es considerado el más importante de tecnología, luego del de Las Vegas. El 8 de marzo, Ericsson, una de las compañías que más metros cuadrados alquila junto con Huawei, anuncia su ausencia. El efecto en cadena no tardó en aparecer, le siguieron, Sony, Nokia, Samsung, Google, Amazon, Qualcomm, Vodafone, AT&T, NTT, Docommo, entre otras. 

¿Por qué no se echó el freno?

Para empezar puso sobre la mesa entradas a 21 euros para profesionales locales. Un hito para un evento cuyo precio de entrada más asequible en anteriores ediciones costaba 799 euros. También se llevó el 4YFN, un evento de “startups” y emprendimiento, al corazón del segundo evento más importante del mundo tecnológico a nivel global. Es como si a uno de los grandes festivales internacionales de música se les cae la mayor parte de sus bandas estelares y se acaba reclutando a todos los músicos de bar de la ciudad para salvar la cita. La estrategia, si se puede llamar así, apeló a precios baratos y a brindar espacios a los más pequeños, efecto que generó el movimiento de público local, no internacional. 

Entonces, si el pronóstico era tan negativo, ¿por qué la GSMA no se echó atrás? "Han tenido que elegir entre dinero e imagen y han optado por dinero", ha dicho un ejecutivo de otra firma tecnológica. El espacio, especialmente en el caso de los contratos más grandes, se reserva cuando termina la edición vigente y se paga poco después. "Ellos tenían que celebrarlo porque la cancelación del pasado les vino encima, les dejó sin margen de actuación. Con esto han ganado oxígeno para preparar el de febrero de 2022", remata. Sin embargo el desafío radica en que la próxima edición tendrá que ser lo suficientemente potente y sorprendente para que la anterior quede en algo anecdótico y no afecte su imagen. 

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